Al escribir esto, no me estoy equivocando. Sé que Naomi Osaka ganó su tercer Grand Slam este sábado al conquistar el US Open. Pero no me queda duda de que Victoria Azarenka ha sido la mayor ganadora en este torneo.

Después de haber logrado el título Western & Southern Open sin haber jugado la final tras el retiro de Osaka, con lo que es su primer y único trofeo del 2020, la bielorrusa llegaba con el ánimo a tope para competir en Flushing Meadows buscando un gran resultado. ¿Pero habrá pensado ella y su equipo que el resultado sería volver a la última ronda de un torneo grande?

A sus 31 años, y volviendo a tomar ritmo en su carrera deportiva combinándola con la maternidad, Vika llegó a Nueva York y desde el primer día impuso condiciones. En sólo dos sets y dominando de principio a fin, venció en primera ronda a la austriaca Haas por 6-1 y 6-2. Un resultado alentador para afrontar la segunda ronda, donde parecía acabaría la aventura.

En un duelo de connacionales, Aryna Sabalenka partía como favorita ya que era la quinta preclasificada. Tal parece que Azarenka no sabía esto, y nuevamente con facilidad ganó el partido por 6-1 y 6-3. Sorpresa mayúscula, pase a tercera ronda y las sensaciones eran mejores de lo que se esperaba.

La tercera ronda, donde enfrentó a la polaca Swiatek, le presentó el set más difícil hasta el momento, que terminó ganando por 6-4. Esto desmoralizó a su rival, que terminó perdiendo 6-2 en el segundo. Victoria llega a octavos con tres victorias contundentes, sin perder sets y con una facilidad pasmosa. Los ojos voltean a verla, sorprendidos del alto nivel y con precaución ante lo que puede ser.

Los octavos de final la hicieron enfrentarse nuevamente a una preclasificada, la checa Karolina Muchova. Es aquí donde sufre el primer escollo, al perder el primer set por 7-5. En otras ocasiones esto podía ser desmoralizante, no así para Azarenka, que ajustó lo necesario para destrozar a su rival en el segundo set por 6-1. El tercero nuevamente para la bielorrusa, con marcador de 6-4, para gritar nuevamente por una victoria que la dejaba en cuartos de final.

Quinto partido, ahora ante la belga Elise Mertens, preclasificada número 16. En su papel de underdog, Victoria parece que está segura y vaya demostración, probablemente la más dominante del año y en muchísimo tiempo. El marcador fue 6-1 y 6-0, así de dominante, como en sus mejores épocas. Las sensaciones son como en 2012 y 2013, que llegó a ser la número uno del mundo.

La buena noticia para Vika es que llegaba a las semifinales; la mala, que enfrentaba a Serena Williams, la mejor tenista de la historia. Hasta este momento, lo que había logrado era por demás admirable, entendiendo que cada vez es más difícil para los deportistas mantenerse a tope después de los treinta años. Pero esta semifinal era atípica, ambas sobrepasando esta edad, madres de familia, y ejemplo de cómo combinar ambos roles. Sin importar quién ganara, el ejemplo que este par de mujeres ejemplares nos están dando es mucho mayor que el resultado.

Nuestra protagonista de la historia empezó fría, con un primer set donde perdió 6-1. Todo se veía cuesta arriba y la aventura parecía llegar a su fin. No obstante, Vika tenía otra versión y comenzó a mostrar su mejor juego. Set 2 en el bolsillo por 6-3, forzando un tercer parcial, en el cual aprovechó la disminución física de Serena, una posible lesión del tendón de Aquiles, para ganar 6-3. Victoria para Victoria y el pase a la final. Un cuento de hadas estaba viviendo la originaria de Minsk.

Como una copia del torneo anterior, Osaka vs Azarenka. ¿Se jugaría en esta ocasión? Naomi no quería dejarle el título nuevamente y pelearía hasta el final por él. Vika consigue el primer set con suma facilidad por 6-1, pero la japonesa hizo valer su condición de favorita y se llevó los últimos dos parciales por idéntico 6-3 para conseguir el tercer Grand Slam de su vida.

Al llegar la premiación, Azarenka derramó lágrimas que casi le impidieron hablar durante su discurso. Seguramente, este llanto venía cargado de múltiples emociones: la tristeza de haber perdido una final a la que habías soñado volver, más la emoción de verte nuevamente en el partido más importante de un torneo.

Además del segundo puesto en Nueva York, la bielorrusa obtiene millón y medio de dólares, sube 32 puestos en el ránking para llegar al puesto 27 y, lo más importante, volvió a los planos principales, renovando sus ánimos para seguir trabajando y, por qué no, pensar en llegar a lo más alto del ránking y ganando un nuevo Grand Slam.

La arcilla de Roland Garros ya espera para un nuevo Grand Slam que comienza en dos semanas y se presenta una nueva oportunidad. ¿Será el torneo donde Vika pueda conquistar nuevamente un torneo grande?

Estimado lector, no me he equivocado. Victoria Azarenka es la gran ganadora de este US Open.