En un año atípico, vivimos una jornada atípica para el Tour. Hoy vimos historia al ser la primera vez en sus más de cien años que los ciclistas conectaron dos islas, y se notó la inexperiencia en este tipo de ruta, con el viento como gran protagonista.

Ya sólo quedan 165 competidores, que salieron de Olèron al cuarto para las dos de la tarde. Una vez que salieron, se dio la “fuga”, con Stefan Küng y, nuevamente, Michael Schär, gran protagonista de las escapadas este año. Sin embargo, la fuga fue controlada antes de llegar al kilómetro 70.

Todos los corredores iban muy nerviosos, lo que hizo que a la entrada de Rochefort varios de ellos protagonizaran una caída, con nombres importantes como Guillaume Martin y Tadej Pogacar. Pasando el kilómetro 129, los equipos Jumbo-Visma e Ineos Grenadiers aceleraron, reduciendo el pelotón a la mitad. A falta de 18 kilómetros, otra caída colmó de nervios al Movistar al ver que Alejandro Valverde era de los afectados, pero nuevamente se recuperaron para alcanzar al grupo.

El pelotón iba compacto al llegar a la meta en la isla de Rè, donde los sprinters prepararon sus armas. Los tres principales cerradores, Sam Bennett, Peter Sagan y Caleb Ewan se batieron en combate, siendo el irlandés el ganador. Victoria que ya merecía el joven campeón de su país, y que le permite completar el tridente al conquistar etapas en las tres grandes competencias ciclistas.

La clasificación general se mantuvo intacta, con Primoz Roglic al frente seguido de Egan Bernal, quien porta el maillot blanco de los jóvenes. Nairo y Rigo en quinto y sexto, y Miguel Ángel López en noveno. Ahora Sam Bennett es el portador del maillot verde con 198 puntos, por 175 del esloveno Sagan. Cosnefroy sigue con el maillot a puntos ya que no hubo puertos puntuables. En los equipos, el Movistar Team conserva el liderato con más de cinco minutos sobre el EF Pro Cycling.

El día de mañana se corre la etapa intermedia del Tour, que parte de Chatelaillon-Plage y llega a Poitiers tras 167.5 kilómetros. Una etapa de transición, con sólo un puerto de cuarta categoría, y que transcurre en su totalidad a no más de 200 metros sobre el nivel del mar. Con el envión anímico del día de hoy, y la juventud como ventaja, creo que Sam Bennett consigue su doblete.