Este pequeño país de Europa Oriental parece que quiera hacer de Francia su nuevo territorio, al menos en el ciclismo, y nuevamente se ha llevado una etapa del Tour, que ha dejado ya una marca para el resto de la competencia.

Partiendo de Pau y recorriendo 153 kilómetros hasta Laruns estuvieron enmarcados por el Col de la Hourcère y el de Marie Blanque, donde mucha historia se escribió. Ya quedaban sólo 168 competidores y desde el inicio fue una jornada movida, ya que muchos puntos se peleaban, así como los puestos en la general. Si los días anteriores el Jumbo-Visma buscó ir sacando a los enemigos, ahora fue el Ineos Grenadiers, que llevó un ritmo altísimo en la primera hora, por encima de los 48 kilómetros por hora.

Pero fue en el primer Col, el de la Hourcère, donde el joven Marc Hirschi decidió fugarse en solitario buscando la victoria de etapa y, por qué no, pensar en recuperar el maillot blanco de los jóvenes. Algunos ciclistas quisieron seguirle el paso, siendo Omar Fraile y Castroviejo los más cercanos, pero en la cima de este puerto ya les sacaba 1’45” a ambos, y casi tres minutos al pelotón. El ritmo impuesto por el ciclista del Team Sunweb era inalcanzable para el resto, llegando a obtener una ventaja máxima de 4’35” sobre el pelotón.

Una vez que pasó la mitad de la carrera, el equipo Jumbo volvió a tener el protagonismo y empezó a acelerar el ritmo del pelotón, hasta llegar al Marie Blanque. Aprovechando este empuje, y faltando poco más de 21 kilómetros, fue el esloveno Tadej Pogacar del UAE Team Emirates quien lanzó el ataque. Primoz Roglic, el otro esloveno, le siguió la rueda, a los que siguieron Egan Bernal y el español Míkel Landa. Los cuatro demostraron una gran condición y, cuando llegaron a la cima del Marie Blanque, la distancia con Hirschi se había reducido a 15 segundos.

Hirschi, campeón mundial sub23 en 2018, quería llevarse la etapa y buscó mantener el ritmo que le permitiera llegar primero, pero faltando dos kilómetros se rindió y se pegó a los cuatro perseguidores. A falta de 300 metros, los dos eslovenos hicieron el sprint final, llevándose a Egan y Míkel. El suizo buscó coronar todo su esfuerzo con una victoria, pero el físico no le dio para más. Pogacar se proclamó ganador, seguido de Roglic a una rueda, y Hirschi fue tercer por sólo un cuarto de rueda.

Si Tadej ganó la etapa, Primoz Roglic se enfundó en el maillot amarillo, con un tiempo total de 38h40’01”. Doble alegría para Eslovenia quienes se han convertido en los grandes animadores del Tour. Colombia también debe estar muy feliz, ya que Egan subió al segundo lugar general a 21” y Nairo ya es quinto lugar a 32” del líder. Rigoberto Urán es sexto y Miguel Ángel López se mantiene en noveno lugar.

El maillot verde lo pudo conservar otro esloveno, Peter Sagan, mientras Cosnefroy sigue con el maillot de puntos rojos de la montaña, y Egan conservó el maillot blanco de los jóvenes.

En los equipos, el EF Pro Cycling ya es segundo lugar, escoltando al Movistar Team, gran ganador del día. La diferencia entre ambos equipos es de 5’12”, lo cual tiene muy contento al equipo español, que están siendo liderados por Alejandro Valverde.

Este lunes tenemos jornada de descanso, la primera de dos programadas, que deberá servir para reponer fuerzas, ya que el martes tendremos jornada histórica. Por primera vez, el Tour conectará dos islas, en un recorrido de 164 kilómetros entre la Île D’Oléron y la Île de Ré. Aunque es a nivel de mar y sin escaladas, las marismas y vientos cruzados podrían generar abanicos que acaben con algunos ciclistas.