Antes de iniciar quisiera confesar que para esta fecha tenía planeada una reflexión que hablaba de la magia, la historia, las coincidencias que brinda el futbol con esa hipotética reedición de final entre León y Cruz Azul pero Vigón y la antipatía celeste decidieron que yo, como muchos otros, nos quedáramos con los textos en borrador de algo que pudo haber sido muy apasionante. Sin ser cruzazulino, ¡Gracias maquina!

Pero en cambio la garra universitaria nos trajo una final entre los únicos 2 equipos que han conseguido el bicampeonato en México, Pumas en 2004 y León en 2014. Aunado a que veremos a los dos mejores equipos del torneo, lo cual siempre es un deleite a la constancia.

Que caprichoso resultó ser el futbol mexicano que decidió que justo cuando no hay público en los estadios, entre los ocho mejores estuvieran los cuatro grandes, más los dos ricachones de moda y el que mejor juega. No imagino la cantidad de dinero que dejaron de percibir los clubes en estos cruces tan mediáticos aunque también tengo mis reservas acerca de si la presión de la gente hubiera cambiado los resultados pero bueno, centrémonos en lo que si sucedió que es lo importante.

Toda la temporada se dijo que este Pumas de Lillini estaba por suerte entre los mejores pero yo creo que si bien puede existir una dosis de fortuna, los resultados se buscan con trabajo y es lo que ha hecho toda la temporada el conjunto auriazul. Solo una jornada estuvo fuera de los mejores cuatro (obviamente sin contar la jornada 1 que no es parámetro). Sumado a que ya cuenta en su historia como el único club que en liguilla ha remontado un 4-0.

Por el otro lado el León de Ambriz, lleva al menos un año jugando de esta forma. No es cosa menor que sea uno de los conjuntos que mejor toca el balón en todo el continente. Su forma de adueñarse del liderato no fue como en aquel clausura 2019 que impuso un récord histórico de victorias consecutivas, sino que ahora lo fue construyendo y cuando llegó al liderato en la jornada 12, ya no lo soltó.

Fuente: Transfermarkt.mx
Fuente: Transfermarkt.mx

 

Fuente: Transfermarkt.mx
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Las propuestas en los esquemas de cada equipo son diferentes. La fiera utilizó el 4-2-3-1 el 59% de las veces, siendo el sistema que no ha movido en toda la liguilla. El segundo preferido de Ambriz es el 4-4-2 doble pivote (23%) aunque desde la jornada 13 contra Mazatlán no es utilizado. A mi parecer el poblar el medio campo es clave para la forma tan suelta que muestra.

Los Pumas por su parte han usado el 4-4-2 el 89% de las veces, en ocasiones con doble pivote y otras no pero tiene mucho que ver que cuenta con los delanteros más matones de la liga, entre Dinenno y González suman 15 goles.

En la historia de los torneos cortos hemos visto 17 ocasiones en las que el juego de ida es empatado, con resultado mucho más favorable para el que cierra de local, que ha logrado coronarse en 65% de ocasiones. Justamente Pumas ha estado en dos ocasiones en esa situación: clausura 2004 cuando empató a 1-1 con Chivas y al cerrar en CU quedaron 0-0 pero ganó la copa en penales. De igual forma en el clausura 2011 contra Morelia, igualaron a 1 en la ida, cerrando en casa ganaron 2-1.

Aunque hoy su historia es diferente porque tendrá que cerrar de visita, de esta situación solo datan 6 casos que pudieron ganar el partido de vuelta: Necaxa coronándose en el Jalisco contra Chivas en el invierno de 1998, Pachuca contra Cruz Azul en el invierno 1999, Toluca en el entonces tecnológico de Monterrey en el apertura 2005, Chivas en la bombonera contra Toluca en el apertura 2006, Tigres en el estreno del BBVA contra Monterrey en el apertura 2017 y América en el Azteca contra Cruz Azul en el apertura 2018.

Hoy es de esas finales en las que ambos lo merecen, uno por el lindo juego que nos ha enseñado y el otro por la pasión con la que juega. Sea quien sea el campeón ojalá veamos una linda final, no a lo equipo chico metido en su puerta. Deseo que sea agradable al espectáculo y nos emocionemos con esta atípica Liga Mx 2020. Lo que es un hecho es que tendremos a un nuevo DT campeón.