La historia de las postergaciones para el inicio de temporada de la Liga Mexicana de Beisbol comenzó a finales de marzo 2020 cuando ya nos encontrábamos en contingencia. Del plan original programado para iniciar el 06 de abril se movió para el 11 de mayo manteniendo los 102 juegos de temporada regular; no se visualizaba una afectación comercial por que el patrocinador iba recibir la misma cantidad de eventos. La serie del rey comenzaría en octubre por lo que se estaba terminando la temporada prácticamente al inicio de la LMP y los peloteros que participan en ambas ligas llegarían con mínimo descanso.

El segundo aplazamiento llegó el 28 de mayo; ya con el país en semáforo rojo, la apuesta de la liga era arriesgada: Iniciar el 07 de agosto para finalizar en noviembre, disminuyendo a 48 juegos por equipo y un gran cambio en los playoffs. De 4 participantes por zona, accederían 6. Esto con la intención de mermar el impacto que ya implicaba perder la mitad de juegos por temporada. De tener aproximadamente 50 juegos en casa por equipo, se irían a 24 y del juego de estrellas ya no se hablaba. La prioridad era tener aficionados en todos los parques de pelota y se descartó la opción de desarrollar una campaña a puerta cerrada.

A inicios de julio, en un hecho histórico y en el año del 95 aniversario, la liga profesional más longeva del país decidía cancelar la temporada.

“El no jugar a puerta abierta simplemente era inviable tener puerta cerrada en los juegos como componente económico es detener prácticamente el 80% de los ingresos de todos los clubes dependiendo del boletaje” Horacio de la Vega para ESPN

El golpe del COVID al béisbol mexicano estaba hecho pero a diferencia de otras ligas, la dependencia a la taquilla era el error máximo que le había costado la campaña a los directivos y a los millones de seguidores del rey de los deportes.
Entre venta de boletos, bebida, alimentos, productos oficiales, salarios, pérdidas de empleo y más, el cálculo del daño es grandísimo.

El circuito pelotero de México tiene la mayor cantidad de eventos por temporada y un promedio de asistencia bastante relevante. Durante 2019 entre los 16 equipos tuvieron una asistencia total de más de 4.5 millones de asistentes, que representó el 46% del total de su capacidad, teniendo en cuenta que gran parte de su rol de juego se desempeña durante la semana natural de lunes a viernes y no limitado al fin de semana como otros deportes.
El promedio de asistentes por opening para la liga ronda las 3,700 personas, mientras que el top cinco de equipos con mayor promedio son Toros de Tijuana con 11K, Sultanes de Monterrey con 9K, Leones de Yucatán con 8K, Diablos Rojos del México con 7K y Saraperos de Saltillo con 6K
Si bien pueden no ser las cifras de asistencia exorbitantes como la NFL, los invito a hacer el ejercicio de tener más de 3 mil personas por juego con todo lo que rodea la estancia de un aficionado en el estadio.

Creación propia, tablero interactivo LMB en Power BI

En un breve paréntesis si quieren conocer más acerca de los datos de asistencia y seguidores en redes de los equipos de la LMB, te invito a ingresar al tablero interactivo en la siguiente liga aquí 

Es claro que de la taquilla se desprende una gran cantidad de dinero que resulta clave para la operación de cualquier equipo pero, ¿dónde queda el fanático que sigue el deporte desde sus casas?, más en esta época de encierro generalizado.
Compararse con la Liga Mx que inició su torneo sin público es absurdo porque sabemos de la diferencia abismal entre el futbol y cualquier otro deporte en México, pero si es punto de comparación la Liga Nacional de Basquetbol Profesional (LNBP) que iniciará el 10 de septiembre o con mayor similitud la Liga Mexicana del Pacífico (LMP) que tendrá el primer opening en octubre. Ninguna de las dos ha anunciado si jugará sin público y la LMP es en el papel la menos afectada por que tradicionalmente se desenvuelve como “liga invernal”. Ambas han decidido continuar, mostrando que no tienen dependencia a la taquilla.

Este mismo año la LMP firmó un acuerdo con SKY que le permitirá llegar a 7 millones de subscriptores mientras que la LMB aún mantiene el esquema en que cada equipo negocia por sí solo, lo que da pie a diferencias abismales en los contratos que deriva en la calidad de las transmisiones. Mientras que los Diablos Rojos del México son transmitidos a nivel nacional por SKY, los Rieleros de Aguascalientes llegan solo a su región mediante el canal 26 RYTA.

En pleno 2020 con la relevancia de las OTT, resulta increíble que la liga no tenga su propia plataforma de streaming como MLB network o LMBPTV.  Esta última ofrece todos los juegos de cualquier equipo de la liga en suscripción mensual o pago por evento a precios realmente competitivos. Incluso ofrece la serie del caribe.

Fuente: LMPTV

A sacarla del parque

La televisión es el principal y a mi parecer más tangible objetivo que puede lograr la LMB, para ello es importante entender que las televisoras viven de los contenidos en vivo y al existir cada vez mayor competencia, se torna necesario tener juegos en pantalla y torneos que ayuden a completar la barra de programación. La tv necesita de contenido atractivo, requiere crear y contar historias alrededor del espectáculo, porque a pesar de ser un lindo deporte no deja de ser un show de entretenimiento que compite de igual manera con otras competencias como con otros contenidos que nada tienen que ver con el deporte. Es aquí, donde el ya cuestionado tiempo de juego tiene mucha influencia.
Es complicado que una persona dedique más de 3 horas a la semana a ver un solo juego de un solo deporte y aunque atente contra los puristas el béisbol, este deporte requiere de una reingeniería que permita llegar a más fanáticos que probablemente aún no descubren lo apasionante que puede ser un doble play o conectar un hit. Ejemplos de modificaciones a las reglas como el corredor en segunda para los extra innings en la MLB o permitir empates en la NPB (Nippon Professional Baseball) son esfuerzos por disminuir los tiempos de juego que permita adaptarse mejor a la televisión.

Igual de importante que llegar a la tv es conocer al fanático, entender cómo vive y que preferencias tiene, para mejorar el contenido en todas las plataformas y generar una linda experiencia al asistir al parque. Para lograrlo es clave el minado de datos; lo que el mercado le llama Big Data. Éste monstruo requiere de una correcta ejecución e interpretación porque desde los datos igualmente podremos contar historias que acerquen a la LMB a nuevos aficionados sin perder de vista a los que ya son aficionados al juego de pelota con el claro objetivo de que nunca más tengamos una cancelación de temporada.