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LA DESIGUAL LIBERTADORES

Existe un concepto en economía que dice que para que exista desarrollo, este debe llevar consigo subdesarrollo o en términos más prácticos: No existen ricos sin pobres.

La concentración de la riqueza es un fenómeno del que el fútbol no está exento y menos en regiones con múltiples países emergentes como lo es Latinoamérica. Observaremos la distribución del ingreso en los 32 clubes que participan en la Copa Libertadores 2020 así como la evolución de los premios en la competencia.

Potencializando el torneo

Desde la turbia salida de Nicolás Leoz en 2013, la Conmebol atravesó un periodo de descubrimiento y adaptación que vio su estabilidad en 2016 cuando llegó Alejandro Domínguez después de haber presidido la asociación paraguaya de fútbol. Los cambios fueron notorios desde el año siguiente: En primera instancia el formato de competencia adquirió la estructura de tres fases iniciales que otorgan 4 cupos para acompañar a los 28 que inician en fase de grupos. Así como la migración de los 3ros lugares a la Copa Sudamericana. Los campeones de las dos copas de Conmebol tenían acceso asegurado para el torneo venidero y desde 2019 se instauró la final única en campo neutral.

En términos comerciales se potencializó el producto llamado Conmebol Libertadores mediante branding, manejo de redes sociales, derechos de transmisión y patrocinios. Actualmente entre las empresas transnacionales que financian la Libertadores figuran Qatar Airways, Amstel, Bridgestone, EA Sports, Gatorade, Rexona, Betfair, y Nike.

Para los derechos de transmisión el acuerdo 2019-2022 destaca el tradicional Fox Sports en toda Latinoamérica, aunque debido a la fusión con Disney quien es dueño de ESPN. Existen países como Brasil, dónde ya no existe Fox Sports y ESPN ha pasado a transmitir todos los derechos de la cadena. En ese mismo país, Globo dejó de contar con los derechos este año y pasaron a ser de SBT.

Sumado a los gigantes de la tv; al igual que en la Champions League, se unió Facebook Watch para transmitir futbol en toda América. Incluso con partidos exclusivos los días jueves, aunque después fue modificado por los múltiples problemas que presentó la plataforma.

La gran estrategia comercial de Domínguez llevó a mejorar los premios para los clubes cada año. Para que nos demos una idea, el año pasado el Monterrey que fue campeón de la Liga de Campeones de Concacaf recibió $500,000 USD mientras que Flamengo ganó $22,550,000 USD en la bolsa acumulada por todas las fases disputadas.

La bolsa de premios ha incrementado considerablemente desde el nuevo formato. Destaca el monto para el campeón, que tan solo en cuatro años creció 400%, de los $3 millones que ganó Gremio en 2017 comparado con los $15 millones que recibirá el campeón de la edición actual más lo acumulado de fases anteriores.

Las fases finales han sido las de mayor crecimiento, aunque en esta última modificación el subcampeón se mantuvo en los $6M USD. Sumado a los $6 y $15 millones respectivamente, ambos finalistas suman el 25% de la recaudación de la final única.

En fase de grupos se otorga $1M USD por cada juego de local (se garantizan 3 juegos), lo que representa alrededor del 15% del valor total de 20 clubes que ronda los $20M USD o menos. El atractivo de exposición de la marca de cada club, así como los premios hacen que cada vez sea más codiciado entrar al torneo continental. Veamos que por ejemplo Estudiantes de Mérida embolsará $3M USD por la fase de grupos, que representa más del 50% de los $5M USD que vale la plantilla actual.

 

¿Cuánto valen los clubes?

Contar con mayores premios motiva a los clubes a pelear constantemente el torneo internacional, sobre todo en ligas como el Brasileirao o la Superliga que son altamente competitivas. El problema es que al otorgar mayores premios a los clubes ostentosos estos seguirán haciéndose más ricos y como consecuencia seguirán ganando los premios, generando un círculo de la desigualdad en el que los clubes de menor presupuesto están destinados a nunca participar.

Desde 2017 en ronda de cuartos de final, tan solo el Barcelona, Wilstermann, Colo Colo, Liga de Quito, Cerro Porteño han logrado colarse entre argentinos y brasileños. Es decir 5 de 24 cupos pertenecieron a clubes menos ricos.

*Creación propia a raíz de cifras obtenidas de Transfermarket

De arriba hacia abajo: los primeros grupos son aquellos donde el valor de plantilla para los clubes es más disperso. El grupo E, D y G son más dispersos por que 2 de los 4 clubes son de los más ostentosos de la competencia mientras que en los demás grupos existe un club muy rico y 3 con valores similares. En todos los grupos a los cabezas de serie se les considera atípicos a la mayoría.

Justamente los dos primeros grupos del gráfico son aquellos que al inicio del torneo se visualizaban como los de mejor encuentro para definir al líder por el clásico GRE-NAL y el River-Sao Paulo.

Al corte del 24 de septiembre, el grupo E y G si tiene como clasificados temporales a los dos más ricos (Inter, Gremio y Santos, DyJ) mientras que el grupo A y D tienen lindas sorpresas con Independiente del Valle y la Liga de Quito como líderes, justamente sobre los más recientes finalistas Flamengo y River Plate. De esos mismos grupos Independiente del Valle goleó al actual campeón y el modesto Binacional le ganó al Sao Paulo de Dani Alves.

En el grupo B,C,H los líderes son los clubes “esperados” aunque destaca que Caracas siendo el peor rankeado de su grupo, hoy es el 2do clasificado a Octavos. En tanto que en el grupo F el líder es el histórico Nacional de Uruguay, aunque no figure en los clubes mejor valuados.

Del lado de los resultados negativos: Barcelona de Guayaquil es el equipo 18 en valor de plantilla, pero no ha conseguido ningún punto y es de los más goleados. En la misma línea de cero puntos está el DIM y el ya clásico Alianza Lima con papeles realmente humillantes.

 

Romper el círculo de la desigualdad

La tarea de la desigualdad no es exclusiva para el fútbol, es un problema que vive en nuestra sociedad y difícilmente será una prioridad para la Conmebol. Considero que con este modelo de Libertadores observaremos a los equipos grandes con participaciones constantes y a los mismos clubes ricos llegando a fases finales, lo cual puede hacer que las rivalidades incrementen y veamos partidazos jugándose la vida o que se haga un torneo cada vez más elitista en el que nunca más podamos ver a un campeón que no sea argentino o brasileño.

Afortunadamente el deporte es hermoso porque tiene el factor sorpresa. Tal como lo vimos en Europa este año con Olympique de Lyon o recientemente en el continente con Independiente del Valle en la final de 2016. Este torneo representa una oportunidad de oro para los países con ligas activas porque la Superliga Argentina aún no se reinicia y por ende pareciera que sus clubes tendrán menor ritmo.

Por el bien del fútbol ojalá veamos a un ecuatoriano, colombiano, chileno peleando en instancias finales para que los mismos argentinos, brasileños sigan mejorando su nivel y veamos un torneo cada vez más entretenido porque apasionante ya lo es. Por último, como deseo personal ojalá que la Liga Mx entienda que en este torneo está la auténtica competencia y ambas partes puedan construir una aún más linda pero desigual Libertadores.

 

 

 

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