A Miguel Ángel López sólo le faltó la capa y un poco de velocidad para volar, porque vaya ritmo que impuso en el Col de la Loze para imponerse este miércoles en la etapa más dura de todo el Tour.

Ya sólo quedan 152 corredores, pero la pérdida que se hizo oficial antes de iniciar a rodar fue la más triste para Latinoamérica: Egan Bernal abandonó por dolores en la espalda. Ahora se entiende por qué el colombiano empezó a rezagarse más de 20 minutos hasta el martes. Es un hecho que el título queda vacante y que el domingo veremos un nuevo campeón en los Champs Élysées. Con lo que vimos hoy, la esperanza se mantiene de que un colombiano vuelva a consagrarse como el mejor en la Grande Boucle.

La ciudad de Grenoble despidió a los ciclistas pasado el mediodía para enfilarse en un camino donde los primeros 90 kilómetros fueron llanos, pero no por eso intrascendentes. Ya en el kilómetro 30, Julian Alaphilippe protagonizó la escapada con el ecuatoriano Richard Carapaz, el ganador del día anterior, Lennard Känma, Gorka Izaguirre y Dan Martin. Fue el francés quien se llevó el sprint intermedio, donde el irlandés Sam Bennett amplió su ventaja sobre Sagan por el maillot a puntos. La fuga sacó hasta seis minutos de diferencia sobre el pelotón, comandado por el Bahrain-McLaren.

La diferencia se dio en los Col

El primero de ellos, La Madeleine, fue donde se controló la fuga. Antes de terminar el descenso, el grupo se reducía a Carapaz, Alaphilippe e Izaguirre, aunque la distancia era de 1’25” solamente y era una cuestión de tiempo para que fueran alcanzados. Si este Col ya era un suplicio, con 17.1 kilómetros a una media del 8.4%, aún faltaba el de la Loze. En el promedio, su porcentaje de ascenso es menor, 7.8%, pero el tramo final tenía paredes de 18 y 24%. Para que te des una idea de lo que significa, cuenta en tu casa una distancia de 10 metros sobre el suelo, y luego marca la altura de 2.4 metros en uno de los extremos. Así de empinado fue el final.

Llegando a este Col, todavía faltaban veinte kilómetros por recorrer, y los tres fugados se las ingeniaron para ir juntos hasta el pueblo de Méribel, a sólo nueve kilómetros de la meta. En ese momento, Alaphilippe y Gorka se rindieron, no así Richard, quien se fue en solitario en una demostración increíble de potencia, pero que no fue suficiente. Faltando sólo 3 mil metros, un grupo donde iban Primoz Roglic, Sepp Kuss, Richie Porte, Tadej Pogacar y Miguel Ángel López, le dio alcance y lo rebasaron.

Este grupo iba compacto y nadie se atrevía a dar un ataque, hasta que Miguel Ángel López demostró que cuenta con un físico y una condición sobrehumanas, marchándose en solitario. Trataron los dos eslovenos de seguirle, pero fue imposible. “Superman” como se le conoce, cruzó la meta después de 4h49’08” y consigue su primera etapa en este Tour que marca su debut en la competencia. Con esto, ya tiene en su palmarés tres victorias en competencias grandes, pero la relevancia y la forma en que lo hizo, vuelven a ésta la más importante en su carrera. Gran alegría para Miguel Ángel, el Astana, Colombia y toda Latinoamérica.

En segundo puesto llegó Primoz Roglic, a 15 segundos; el tercero fue Pogacar a medio minuto. Estos segundos, más las bonificaciones, son importantísimas para la clasificación, como veremos en un momento.