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LOS OTROS

LOS OTROS

Sentí que debía abrazarlo y decirle que no sufriera, que no estaba solo, que yo era su amigo; que vivíamos en el mismo planeta, en la misma época, en el mismo país; que ahora estábamos los dos en el mismo parque, en la misma banca; que los seres humanos deben hablarse, sentirse, quererse; que todo hombre que pasa junto a nosotros representa una ocasión de compañía y de calor y que la indiferencia y el desdén de unos a otros es un pecado, el peor de los pecados.

 

Josefina Vicens

 

La mayoría de las veces, en el intento de trazarnos, de esbozarnos, buscamos a toda costa definirnos por lo que no somos. Diferenciarnos de ellos, los demás: los otros. ¿Qué veremos en los de enfrente que nos aterra tanto? ¿Será que nos encontramos tan parecidos y nos sentimos atravesados por las mismas emociones y situaciones qué nos sentimos amenazados? No lo sé, tal vez. Sin embargo, creo urgente el aprender a mirarpara poder ser mirado.

 

La pandemia nos envío de vuelta a casa. En el sentido literal, pero también de manera un tanto más abstracta. Nos obligó a ir hacia adentro. A navegar esos mares y tormentas que a todos nos habitan o nos agobian; que nos asustan o que deseamos pasionalmente. La pandemia nos recordó que compartimos el mundo: que existen los otros. Y nos reafirmó que la otredad también nos habita y que frente a los otros, inevitablemente, lo seremos también.

 

El fútbol, a diferencia del tenis o del atletismo (por mencionar un par de deportes que me vinieron a la mente), es un deporte que se juega en equipo. En el que forzosamente estamos invitados a comprender a ese otro con el que compartimos la misma camiseta, los mismos deseos y anhelos, pero también las mismas turbaciones. En el fútbol es importantísimo crear estrategias para que el error de uno no se convierta en el de todos. En el fútbol te puedes llamar Neymar Jr., Di María, Messi o Dybala; no obstante, juegas para los mismos colores. No importa de dónde vienes si no a dónde vas. Tú individualidad trae consigo a ese otro. Ese que también eres tú. En el que te encuentras y también te reflejas.

 

En el 2021 es necesario que seamos uno y que juguemos para el mismo equipo. Que vistamos los mismos colores sin importar en qué parte del mundo nos encontremos. Estamos convocados a la unión más que nunca. El mundo nos necesita. Nos urgimos entre nosotros. Aprendamos a mirar al otro para ser mirados. El rival al que debemos vencer a toda costa se llama indiferencia. Elijamos a ese otro que habita dentro de todos nosotros.

 

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