Por cada partido que se juegue a puerta cerrada la MLB (liga estadounidense de beisbol) tendrá pérdidas de más de 600 mil dólares, provocando así unas pérdidas totales de 4 millones de dólares para los equipos que conforman la liga.

Según el informe del The Associated Press, “el 89% de los ingresos de la la MLB se tendrán que utilizar para pagar la nómina de los jugadores.” Los propietarios de los equipos quieren que los jugadores bajen sus sueldos para así poder recibir al menos el 50% de los ingresos de la liga. Una situación difícil ya que en la liga de beisbol estadounidense no existe el tope salarial y muchos jugadores ya declararon que no están dispuestos a reducir sus sueldos.