Para nadie es un secreto que todos nos hemos visto afectados por la pandemia de COVID-19. Incluso las empresas más poderosas han tenido que aprender a sortear este escollo. Así, cuando para unos ha sido motivo de una crisis profunda, para otros fue el punto de inflexión para renovarse y no morir.

Uno de estos casos es la WTA. La asociación de tenis femenil fundada en 1973, al verse en serios problemas por la falta de torneos para sus jugadoras, aprovechó estos meses para trabajar de la mano de la ATP, que es la asociación varonil. Así, uno de los primeros pasos fue la estandarización de nombres y categorías.

¿Cómo es este cambio?

Hasta el día de ayer, las categorías en la rama femenil eran Premier Mandatory, Premier 5, Premier 700, Internacional y Serie 125K. Ahora, los nombres serán iguales que en la rama varonil, es decir, WTA 1000, WTA 500, WTA 250 y WTA 125.

La razón principal es para facilitar a los aficionados y consumidores el entendimiento de las categorías. Siempre usar números es más sencillo y agradable. Además, muchos torneos son mixtos, por lo que facilita hablar de que, por ejemplo, Acapulco sea ATP 500 y WTA 500, en lugar de ATP 500 y Premier 700.

El cambio de nomenclatura es sólo el inicio

La WTA se ha enfocado en generar una nueva imagen y lo que ellos llaman, una “identidad corporativa” diferente. Estandarizarse en conjunto con la ATP viene de la mano de una gran campaña que han denominado “WTA for the game”. Así, buscan fortalecer los vínculos entre la asociación y los aficionados.

Otro cambio relevante de esta campaña es la modificación al logotipo. Las letras W, T y A tienen una elaboración dinámica y, por primera vez en varios años, regresa la figura de una tenista al logo. Se puede apreciar que la jugadora está lanzando la pelota al momento del saque, lo cual tiene un profundo significado. Para la compañía australiana Landor, quien diseñó la nueva campaña y el logo, el saque es “el único tiro del tenis donde la jugadora tiene el control absoluto”. Como parte de un marketing que involucra la nostalgia y el empoderamiento femenino, ese símbolo de representa el control que las jugadoras obtuvieron al crear la asociación hace casi 50 años, y será usado como insignia de orgullo.

 

Sin duda, los cambios son bastante positivos en la WTA. El sentido de unión es importante, más en estos tiempos, y les traerá beneficios a jugadoras, asociación, torneos y a todo el tenis en general.