Como habíamos reportado hace unas semanas, el US Open estaba analizando los planes para poder llevar a cabo el torneo en las fechas originalmente establecidas. El día de ayer Chris Widmaier, jefe de prensa de la USTA, confirmó que se está haciendo todo lo posible para que el Grand Slam estadounidense se lleve a cabo del 31 de agosto al 13 de septiembre de este año. Las medidas anunciadas por este organismo para llevar a cabo el campeonato no les gustaron a muchos de los tenistas que forman parte de la ATP y WTA, quienes en estos días se han declarado totalmente en contra de ellas. Figuras como Djokovic y Serena Williams encabezan el movimiento para que dichos planes no se aprueben, y el torneo no sea jugado.