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¿POR QUÉ EL MASTERS ES UN EVENTO TAN ESPECIAL?

En cada deporte nos encontramos con competencias y eventos únicos, esos que tienen una mística especial que los diferencian del resto. En el tenis podemos hablar de Wimbledon, con el All England Lawn Tennis and Croquet Club como la catedral del tenis, donde la norma de vestimenta en blanco le da un toque característico. O en la Fórmula 1, donde la victoria más glamorosa es en el Gran Premio de Mónaco, el cual está rodeado de lujo, moda y celebridades. Quienes se coronan en esos torneos se convierten en leyendas y les da un status distinto sobre el resto.

Pues bien, el golf no se queda atrás, y hay un torneo que sobresale de los otros: El Masters. Al igual que en el deporte blanco, existen cuatro torneos grandes, llamados Majors. Estos torneos son: El Masters, PGA Championship, US Open y el British Open. Siempre se juegan en este orden y, antes de la pandemia, se jugaban en meses consecutivos, de abril a julio, en el orden en que los mencionamos. Todos son los mejores torneos, pero el Masters sobresale entre ellos. ¿Por qué? Te contaré un poco sobre algunas curiosidades.

  • Si bien es el torneo de más renombre, curiosamente es el más joven. Mientras los otros tres torneos llevan más de 100 ediciones (el British lleva ya 148), el Masters tiene “apenas” 83, jugándose por primera vez en 1934.

 

  • Este Major es el único que siempre se juega en el mismo campo, el Augusta National. Este campo, el cual se encuentra en el club del mismo nombre, fue creado en los años 30 por Bobby Jones y Clifford Roberts, y se encuentra ubicado en Augusta, Georgia.

 

  • A lo largo del campo existen algunas reglas que son bastante estrictas: No se puede recorrer llevando dispositivos electrónicos, no se permite hablar en voz alta ni correr, cuando un jugador falla no se permite vitorearlo. Si algún espectador o participante rompe las reglas, automáticamente son expulsados del club y se les prohíbe de por vida la entrada.

 

  • Los 18 hoyos tienen su propio nombre, tomado de las flores o árboles que ahí se ubican, como Magnolia, Azalea, Camelia o Jazmín Amarillo.

 

  • Durante el torneo, se abre un área de casi una hectárea llamado Berckmans Place, el cual está restringido a 10 personas y cuyo costo va de seis mil a diez mil dólares. Dentro de éste se encuentran cinco exclusivos restaurantes, réplicas pequeñas de los hoyos 7, 14 y 16, entre otras experiencias que lo vuelven único.

 

  • El par de campo es de 72 golpes, con una longitud total de 7,435 yardas, casi siete kilómetros.

 

  • Los búnkers no están rellenos de arena, sino de “feldespatos”, un mineral que contiene mayormente silicio, aluminio y metales alcalinotérreos.

 

  • Los hoyos 11, 12 y 13 forman un grupo llamado “Amen Corner”. Esto se da porque el campo hace una “esquina” comenzando con un sinuoso hoyo 11, después el hoyo 12, gira para ir paralelo al arroyo Rae, y luego vuelve a dar vuelta en el hoyo 13, el cual es cruzado por el mismo arroyo. Este lugar es icónico, donde grandes jugadores han consolidado campeonatos como Arnold Palmer en 1958, o donde muchos han perdido la oportunidad de ser campeones.

 

  • El club de Augusta es demasiado restringido, con sólo 300 miembros, y sólo se puede entrar con invitación. El costo de entrada es de “solo” 10 a 30 mil dólares, y un mantenimiento anual de 10 mil. Algunos de ellos son Warren Buffett, Jack Nicklaus, Roger Goodell, Condolezza Rice o Bill Gates.

 

  • El ganador del torneo, además del trofeo, se lleva el distintivo más importante del golf, la chaqueta verde. Esta indumentaria la debe portar cada miembro del club y fue ideada por Clifford Roberts, uno de los fundadores. La tradición indica que el campeón del año pasado debe colocársela al nuevo campeón. Si esto no es posible por ausencia del campeón anterior o porque repite, se la coloca el director del campo. Estas son hechas en Cincinnati con lana producida en Dublin, Georgia. Tan importante es la chaqueta, que una de ellas fue subastada en $682,000 dólares, siendo el precio más alto pagado por memorabilia del golf.

 

  • El campeón reinante es Tiger Woods, quien el año pasado consiguió un nuevo major después de 11 años de no haberlo logrado, en una de las historias más emotivas en el deporte moderno.

Por estas y muchas otras cosas más es que el Masters tiene una tradición y un misticismo único. Los golfistas que participan saben que, si son los vencedores, se unirán a una exclusiva lista y que se volverán inmortales en el deporte. Los representantes latinos no han sido grandes protagonistas, siendo el argentino Ángel “Pato” Cabrera el único ganador, en 2009. Ahora, será nuestro compatriota Abraham Ancer quien buscará convertirse en el segundo latino que se lo lleva.

En un Masters atípico, celebrado en noviembre y sin público, que este año conmemora a Lee Elder, primer golfista afroamericano que lo jugó, lo único que no cambia es que es el torneo más emblemático. Aprovechemos para disfrutar de este evento único y especial.

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