Desde mucho tiempo atrás ya se ha puesto sobre la mesa del fútbol la propuesta de materializar la llamada Superliga Europea que como proyecto principal tendría el propósito de albergar a los clubes de mayor alcurnia y abolengo del viejo continente para disputar un torneo que, analizándolo objetivamente, contaría con una calidad futbolística sin precedentes ya que la élite del fútbol tendría un lugar asegurado en dicha competencia.

Sin embargo, la intención de llevar a cabo esta contienda deportiva está muy lejos de tener tintes de ensueño y de miel sobre hojuelas porque tendría un impacto directo en el fútbol mundial. Esta idea sembraría la semilla para una revolución y reforma en las competencias futbolísticas tal y como las conocemos hoy en día.

FORMATO Y EQUIPOS PARTICIPANTES

La información sobre la Superliga Europea no ha dejado de correr y lo que se sabe al momento es que estaría planificada para jugarse entre 18 equipos. En un modelo de competición similar al que se puede ver en la NBA, en donde la estructura se rige por una temporada regular que enfrentaría a todos contra todos en contiendas a ida y vuelta. Para después inmediatamente acceder a una ronda de playoffs que determinarían al campeón.

Es mucha la información pero poca la certeza sobre este evento, sin embargo, al saberse que todo se enfocaría a la élite del fútbol, es posible predecir que entre las plantillas se encontrarían dentro. Nombres como el Liverpool y Manchester United (principales impulsores), el AC Milan, Juventus, Atlético de Madrid, PSG y otros dos elementos muy importantes: Real Madrid y FC Barcelona, que de manos de Florentino Pérez y Josep Maria Bartomeu (que ya se despidió del club culé) han sido otros de los promotores de toda esta tormenta en el mundo del balompié.

CONSECUENCIAS

Como ya se ha dicho, esta sería una competición reservada únicamente para aquellos equipos de mayor poder en el fútbol europeo. Quienes se desenvuelven en las ligas más importantes del continente que en este caso conforman la Ligue 1 (Francia), la Bundesliga (Alemania), la Premier League (Inglaterra), LaLiga (España) y la Serie A (Italia).

Como efecto inmediato esto haría a un lado las posibilidades de que los clubes de menor pujanza en Europa tengan que verse orillados a quedar fuera de una atractiva competición que evidentemente trae beneficios económicos y deportivos para esta clase de plantillas; el fútbol formativo y nacional de cada liga se vería impactado negativamente.

Como resultado de este torneo, otro de los directamente afectados serían los dirigentes de la UEFA que verían como la Champions League se les va de las manos al tener que prescindir de los clubes que atraen mayores audiencias durante esta contienda deportiva. Muchos estandartes de la Champions han expresado su apoyo a la creación de la Superliga Europea, por lo que con un calendario tan ajustado como el del presente, los clubes inclinarían la balanza a favor de la nueva propuesta que les deja mayores frutos económicos (se habla de 800 millones por club tan solo por derechos de televisión).

Por otro lado, hace un par de días el Presidente de la FIFA, Gianni Infantino, manifestó que el máximo organismo del fútbol mundial junto con las seis confederaciones, rechazan y desconocen categóricamente la realización de esta nueva liga. La FIFA mandó un mensaje contundente en donde advierte que como consecuencia de participar en esta competición, todo club o jugador será incluido en una lista de personajes expulsados de toda competición organizada por la FIFA o por alguna de las confederaciones continentales.

Estas declaraciones traen consigo repercusiones enormes al pensar que puedan llevarse a cabo en cierto momento. El mundial de fútbol se vería completamente mermado al tener que llegar a privarse de la presencia de ciertos futbolistas o de selecciones enteras que estarían cumpliendo su castigo al haber sido partícipes de la Superliga Europea, lo que lleva a preguntarse a qué parte afectaría más esta nueva propuesta de liga; eso es algo que solo el tiempo dirá.

Toda esta idea sin materializar cuenta con la fórmula perfecta para desencadenar una reestructura enorme en el deporte más popular en el planeta, una reestructura necesaria pero que posiblemente no tenga que encaminarse hacia dicha competencia.

El COVID-19 ha generado impactos económicos sin precedentes para los clubes y es por ello que se ha vuelto a hacer mucho ruido alrededor de este torneo que dejaría una derrama monetaria para las plantillas que definitivamente es necesaria. Habrá que esperar para saber en qué terminará esta propuesta que seguramente dará un vuelco tras la postura de la FIFA.